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Publicista, cantante, actriz. Estudiante de Enseñanza de la Música UCR

martes, 1 de febrero de 2011

LA EVALUACIÓN COMO PROCESO CONSTRUCTIVISTA

INTRODUCCIÓN

Es inevitable que muchas personas, al escuchar el término “Evaluación”, lo perciban como algo desagradable. ¿Por qué se da esta situación? Seguramente porque muchos de nosotros lo relacionamos con un examen, una nota, una presión, entre otros aspectos.

La evaluación tiene poder, no cabe duda. En la escuela o colegio debemos ser sumisos y estudiar para poder avanzar a cada nivel académico. Es decir, si no se hace bien lo que se indicaba, como: tareas, trabajos extraclase, quizes, exámenes, entre otros, entonces simplemente cada falta significa puntos menos; sin un número específico de puntos se puede perder el año.

Tendemos a pensar en la evaluación como un proceso únicamente cuantitativo, cuya función primordial es la sumativa. Consideramos que es un proceso cuya importancia es el resultado final porque nos indica si el estudiante logró pasar o no al siguiente nivel.

Por ejemplo, según María Antonio Casanova, la evaluación es:Obtención de información rigurosa y sistemática para contar con datos válidos y fiables acerca de una institución con objeto de formar y emitir un juicio de valor con respecto a ella. Estas valoraciones permitirán tomar decisiones consecuentes en orden a corregir o mejorar la institución evaluada”.

Realmente podría resumirse el concepto afirmando que la evaluación es el proceso educativo por medio del que se obtiene información, para emitir juicios de valor que conlleven a la toma de decisiones.

En este ensayo, lo que se pretende es cambiar la forma de pensar acerca de este término. Ver a la evaluación como un proceso dentro de un enfoque constructivista cuyo objetivo no es únicamente poner una nota y ya, sino verla como un proceso, donde los estudiantes se van dando cuenta de sus aptitudes y limitaciones, y así poco a poco van caminando hacia la consecución de los objetivos planteados en el plan didáctico.

LA EVALUACIÓN COMO PROCESO CONSTRUCTIVISTA DENTRO DEL ESO EDUCATIVO

El constructivismo, pieza clave para la mejora en el proceso evaluativo:

Recordemos el concepto de “constructivismo”, es un enfoque que sostiene que el individuo -tanto en los aspectos cognoscitivos y sociales del comportamiento como en los afectivos- no es un mero producto del ambiente ni un simple resultado de sus disposiciones internas, sino una construcción propia que se va produciendo día a día como resultado de la interacción entre esos dos factores.

Cuando se afirma que un aprendizaje es constructivista, quiere decir que el individuo va construyendo su propio conocimiento, él mismo se va dando cuenta de sus avances, de sus limitaciones, él, con la guía del docente va resolviendo sus inquietudes y avanza en su aprendizaje por su propio descubrimiento.

Pero ¿Cómo podemos relacionar la evaluación con el tema del constructivismo? ¿Cómo lograr que una evaluación también se base en ese enfoque para un mejor avance en el proceso educativo?

Estamos acostumbrados a evaluar basándose en los contenidos y objetivos planteados en el programa de estudio, pero rara vez se evalúa basándose en lo que el estudiante construyó durante el proceso, pues he aquí la clave. Lo normal es evaluar el producto final, analizar si de verdad el estudiante comprendió los conceptos enseñados en la clase; pero pocas veces se evalúa el proceso que lo llevó a comprender o no comprender tales conceptos.

Y es que por medio de una evaluación constructivista, éticamente hablando, no únicamente se intenta evaluar conceptos, sino que también pretende una interacción profunda con el individuo. El docente debe dialogar, conocer a fondo a su estudiante, se trata de una socialización sana, donde el profesor se da cuenta de aquellas aptitudes y limitaciones que su alumno muestra en su quehacer diario en el aula; esto con miras a comprender mejor su situación y apoyarlo durante el proceso.

El Profesor como guía en el proceso evaluativo:

El profesor no únicamente es una persona que enseña y evalúa conceptos, él debe también ser un psicólogo, un amigo, un guía que apoya para que los estudiantes avancen día con día, por esto es que la evaluación debe ser formativa en todo sentido, no enfocarse solamente en el aspecto sumativo.

Hay muchas maneras para que los docentes podamos darnos cuenta de esa construcción individual por parte de los alumnos. Por ejemplo por medio el ensayo, donde los estudiantes plasman su pensamiento por escrito sobre algún tema en específico, por medio de estos escritos, los profesores podrán darse cuenta si existen problemas de redacción, de uso incorrecto del lenguaje y de la ortografía, incluso, en ocasiones los alumnos usan este medio para indirectamente dar a conocer su estado de ánimo, en cierto sentido, se desahogan por medio del papel, el ensayo podría ser utilizado como un test psicológico. También podemos hacer uso del portafolio, donde cada alumno va incorporando sus trabajos, con los cuales el profesor y el mismo estudiante va viendo sus avances y se va dando cuenta en cuáles aspectos debe mejorar y poner más empeño. Existe la técnica del debate, donde podremos analizar el uso del lenguaje, podremos darnos cuenta incluso de la personalidad de cada estudiante, habrán algunos más extrovertidos que otros, habrán varios a los cuales les gustará sobresalir, otros se verán más agresivos, esto mostrará un mejor panorama para el profesor, que estará como juez observando cómo es el comportamiento de cada estudiante, además podrá realizar más debates luego para ver si cada personalidad ha tenido cambios.

Hay un sinnúmero de formas para evaluar constructivamente el aprendizaje dentro del aula.

El docente debe aprender a ser creativo y buscar maneras para evaluar, por ejemplo, por medio de dramatizaciones, entrevistas, diarios, juegos tradicionales, etc.

Además no debemos olvidar que el docente debe ser un mediador entre los nuevos conocimientos que está enseñando y los conocimientos previos de cada estudiante; aspecto muy importante dentro del aprendizaje significativo que planteaba David Ausubel.

Evaluación para la mejora del aprendizaje:

¿Cómo hacer para que los estudiantes dejen de ver a la evaluación como algo negativo y la vean como un proceso para el mejoramiento del aprendizaje?

Ese problema se da por el hecho de ver a la evaluación como un proceso cuantitativo, es decir, se le asigna un valor numérico al producto final.

A los estudiantes les aterra el pensar que tienen que obtener tantos puntos porque si no pierden la materia. Hay que tratar de cambiar esa concepción y por esto, la importancia de evaluar procesos en lugar de productos. Si los estudiantes poco a poco van construyendo su conocimiento y el docente durante el proceso va indicando por medio del diálogo lo que deben mejorar, ellos sentirán menos presión e irán asimilando poco a poco su condición.

Tantos las autoridades educativas como los docentes no deben enfocarse únicamente en los exámenes teóricos y escritos, donde se comprueba qué tanto recuerda o sabe el alumno con respecto a lo que aprendió durante el proceso. Ese tipo de técnicas convencionales son a prueba de la memoria. ¿Qué pasa con esto? Pues que el estudiante trata de memorizar los contenidos para el examen, pasa horas leyendo, repitiendo conceptos, en ocasiones sin comprender y luego de toda esa presión previa y durante el examen, el alumno lo olvida todo, desecha la información de su cerebro para ser sustituida por otra nueva. Lo que quiere decir que muchas veces esos exámenes largos, teóricos, únicamente sirvieron para retener información de momento.

Por medio del constructivismo esto no sucede, porque el estudiante poco a poco va conociendo los temas de aprendizaje, sin necesidad de memorizar cada detalle, va comprendiendo el conocimiento, siempre con la ayuda de su profesor y por qué no de sus propios compañeros.

Se trata de un trabajo en equipo, donde todos van construyendo, obteniendo así mejores resultados.

En este caso ya no hay tanta presión, los alumnos trabajan con más tranquilidad, el profesor va viendo el avance, y a la hora de evaluar el producto final no hay tanto temor, porque hay una mayor confianza, debido a que durante el proceso el docente fue analizando y aconsejando para la mejora del proyecto de cada estudiante.

Actualmente el MEP está intentando basarse en el enfoque constructivista para elaborar los planes de estudios de algunas materias como Música, Artes Plásticas, Educación Cívica, y se están obteniendo muy buenos resultados.

CONCLUSIÓN

La evaluación es un tema muy amplio, que implican días para poder conversar acerca de todo lo relacionado con ella. Pero por medio de este ensayo lo que se quería era recalcar la importancia de cambiar la percepción que tenemos hacia ésta.

Como lo he mencionado, cuando escuchamos la palabra “evaluación”, inmediatamente viene a nuestra cabeza la palabra “examen”, y por ende puede que nuestra reacción física sea arrugar la cara, pensando en que el evaluar significa asignar una nota, una calificación, un valor numérico a nuestra capacidad cognoscitiva; esto incomoda a la mayoría de personas. Pero esta forma de pensar podría llegar a cambiar si nos lo proponemos.

.Es por esto que los docentes debemos tomar conciencia y adaptarnos a los cambios y nuevas alternativas en el campo de la educación.

Al hablar de ética en la evaluación, nos referimos a cómo lograr que este proceso sea una herramienta positiva y motivadora para los estudiantes.

El constructivismo nos da las pautas para poder lograrlo y que los estudiantes le tengan menos miedo a la evaluación y la vean como una herramienta para la mejora del aprendizaje.

Si padres de familia, docentes y alumnos construyen juntos el conocimiento; el producto final, sin lugar a dudas, alcanzará los objetivos del planeamiento didáctico.

Definitivamente tenemos todo a nuestro alcance, es cuestión de trabajar y tener la mente abierta al cambio, para así lograr que los jóvenes tengan una educación positiva con un proceso evaluativo ético y motivador para la mejora del aprendizaje.

BIBILIOGRAFÍA

Raymundo Calderon Sanchez, Constructivismo y Aprendizajes significativos, http://www.monografias.com, tomado el 26 de noviembre, 2010.

Ahumada Acevedo Pedro, Hacia una evaluación auténtica del aprendizaje, Buenos Aires, Paidós Educador.

Ministerio de Ecuación Pública de Costa Rica, Programas de Educación Musical, junio 2008.

Aporte de Cindy Artavia, Aprendizaje, Antología Fundamentos de Didáctica, II ciclo 2009, Universidad de Costa Rica, Facultad de Educación, Escuela de Formación Docente.

La Perspectiva ética de la evaluación de los aprendizajes desde un enfoque constructivista, Antología del Curso Principios de Evaluación y Medición Educativa, II ciclo 2010,

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